Ya sabes que el ejercicio es un gran aliado para mantener el peso y no tener que hacer dieta. Pero el deporte no se hace sólo en el gimnasio ni en la pista de pádel. Si le añades actividad a tu día a día, sobre todo en ciertos momentos, no dejarás de consumir calorías. Gestos activos. Dejar el coche e ir caminando o en metro al trabajo (es un magnífico gimnasio), subir las escaleras en lugar de utilizar el ascensor (si subes los peldaños de dos en dos tonificarás tus nalgas), dar un paseo después de comer, instalar una máquina elíptica en casa, apuntarte a la moda del bicing, jugar con tus peques, hacer el amor… todo suma actividad física y resta calorías al final del día.
La dieta de la papaya es fácil de implementar, esta es una de las frutas más saludables que puedes existir, además de que cuenta con un color muy llamativo y un exquisito sabor bastante dulce. Y en su interior podrás encontrar una grandiosa pulpa compuesta por papaína, el cual es excelente dado a los diversos beneficios que aporta a la salud del organismo, además, como si fuese poco, la dieta de la papaya también es muy efectiva cuando se trata de adelgazar.
Su efecto reductor de apetito tiende a disminuir después de unas semanas y es por eso que estos medicamentos son útiles sólo durante las primeras semanas de un programa de pérdida de peso. Los cambios en los hábitos alimenticios y nivel de actividad se deben desarrollar y continuó durante un período de tiempo más largo para que una persona a seguir perdiendo peso y mantener el peso perdido vuelva a aparecer. En las últimas dos décadas la mayor parte del mundo occidental se ha obsesionado con la pérdida de peso. Supresores de apetito se hicieron muy popular, pero parece que la mayoría de las personas no son conscientes de que podían causar algunos efectos secundarios muy graves. Las epidemias de la hipertensión y el daño de la válvula cardíaca pulmonar fatal asociada con agentes de estos medicamentos han dado lugar a la retirada de varios de estos productos del mercado. Con supresores del apetito las personas están interrumpiendo una ocurrencia muy natural, y es una pena que nuestra sociedad promueve realmente estos supresores del apetito como un medio seguro de perder peso.
El final de las vacaciones suele dejarnos algo de bagaje extra en el cuerpo: tres kilos más de media, según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición. Esto no es en sí un problema, ya que recuperaremos nuestro peso si el resto del año hemos mantenido hábitos de estilo de vida saludable. El problema está cuando se buscan atajos de riesgo, llegado septiembre, para perder mucho en muy poco tiempo.
Saxenda (inyección de liraglutida [origen ADNr]): Este medicamento inyectable ayuda a las personas a hacer ejercicio para que se sientan llenos antes, para que coman menos y pierdan peso. El Saxenda puede ser utilizado por pacientes obesos (un IMC de 30 o más) o por pacientes que tienen un IMC de 27 o más y una condición médica relacionada con el peso como la diabetes tipo 2, colesterol alto o presión arterial alta.

En caso de retener líquidos, la cola de caballo es una buena opción. Pero si lo que tenemos es mucho apetito, la canela es nuestra infusión; ya que, además de reducir los niveles de azúcar en sangre y acelerar el metabolismo, reduce el apetito. En caso de sufrir ansiedad y necesitar relajarnos, ya sea por la dieta o por cualquier otro motivo, tomar melisa o una valeriana. Todas ellas tienen efecto saciante por ser líquidas.
Si tienes diabetes, habla con tu médico, dietista o educador en diabetes. Una dieta líquida absoluta debe consistir en líquidos transparentes que brinden unos 200 gramos de carbohidratos distribuidos en cantidades iguales durante todo el día para ayudar a controlar el azúcar en sangre (glucosa en sangre). Se deben controlar los niveles de azúcar en sangre y se debe realizar la transición a alimentos sólidos lo más rápido posible.
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