Cuando se establece una dieta, con el fin de bajar de peso, se deberá provocar un balance calórico negativo, mediante una restricción en las calorías que introducimos a partir de la dieta. Como contraposición, nuestro cuerpo responderá incrementando la sensación de hambre para solucionar esta circunstancia, empujándonos imperiosamente a buscar este aporte nutricional.
Estas dietas generalmente permiten aproximadamente de 1000 a 1200 calorías al día para mujeres y 1200 a 1600 calorías al día para hombres. Una dieta de pocas calorías (LCD, por sus siglas en inglés) es una mejor opción que una VLCD para la mayoría de las personas que desean bajar de peso rápidamente. De igual forma usted debe de ser supervisado por un proveedor de atención médica. Usted no bajará de peso igual de rápido con una LCD, pero puede perder la misma cantidad de peso que con una VLCD.
En una olla grande añade una cucharada de aceite de oliva, cuando esté caliente añade 3 dientes de ajo enteros y remueve para que no se quemen y se doren. Cuando estén doraditos añade las judías pintas (que previamente habrán estado en remojo un día), remueve unos minutos, añade agua (3 veces más que el peso de las judías) y 2 hojas de laurel. Tapa la olla y deja hervir hasta que estén cocidas.

Algunas dietas de moda también limitan en gran medida las calorías para conseguir una pérdida rápida de peso. En muchos casos, estas dietas no son seguras. Una vez que suspenda la dieta, correrá el riesgo de recuperar el peso si regresa a sus antiguos hábitos alimentarios. Para la mayoría de las personas, lo más seguro es elegir una dieta en la que usted pierda de 1/2 libra (225 gramos) a 2 libras (1 kg) por semana.


¿Comes poco, intentas que sea sano y aún así no consigues bajar de peso? La clase puede estar en el azúcar blanco, un producto químico que no aporta ningún nutriente al organismo y sí muchas calorías. ¿No tomas azúcar? Puede que no se lo añades al café pero estés tomándolo a través del pan de molde, las verduras envasadas, las sopas o purés de tetrabrick, el fiambre, el salmón ahumado, los yogures, los alimentos precocinados… sólo tienes que empezar a leer las etiquetas de lo que compras para llevarte las manos a la cabeza y darte cuenta de la cantidad de azúcar que ingieres sin querer. Menos energía. Todo ese azúcar es el que provoca picos de insulina, que siempre tengas hambre y que estés baja de energía.
Las características de cada tipo son diferentes, por lo que los efectos sobre el organismo de cada variedad no son los mismos. Algunas son más apreciadas por su contenido en antioxidantes, otras por su capacidad para ayudar a reducir el colesterol, otras porque contribuyen a la regulación del azúcar en sangre, y otras porque favorecen la pérdida de peso.  
Otra página promete pérdidas de hasta 5 kilos a las semana con la dieta de zumos, batidos y caldos, y la total prohibición de hidratos de carbono (pasta, arroz, cereales) se va a lograr la "cetosis", el empleo de la grasa del cuerpo como fuente de energía. La idea parece inspirada en la dieta cetogénica de prescripción médica, pero que no tiene nada que ver con la líquida, ya que es rica en grasas y proteínas. Los carbohidratos son limitados, pero nunca eliminados, ya que son nutrientes esenciales.
Respecto a los quemadores de grasa, Reyes es un poco más escéptica y afirma que -a su juicio- no tienen una eficacia tan reconocida a nivel de estudios científicos. "Si tú los comparas en (personas) que hacen o no actividad física, es donde se ha visto un poco más de efecto, es decir, que si se hace ejercicio, se queman mejor las grasas, pero no es que una persona se ponga al sol, tome el remedio y queme las grasas", advierte.
No sólo es básico escoger bien los alimentos que mejor se adaptan a nuestra idea de perder peso. Podemos escoger los más sanos, los menos grasos o los más digestivos, pero su combinación puede arruinar los efectos positivos. Es lo que se conoce como la dieta disociada. No hay demostración científica que lo demuestre pero la lógica se impone en esta manera de entender la ingesta de alimentos y en definitiva el concepto de dieta.
Hay algunos productos disponibles en línea, en tiendas de alimentos saludables, farmacias y tiendas de vitaminas que pretenden ser supresores naturales del apetito. La fibra, por ejemplo, le ayuda a sentirse satisfecho por más tiempo después de comer. Por esta razón, algunos fabricantes de suplementos de fibra lo llaman un supresor natural del apetito.
¿Tengo que comprar alimentos o suplementos costosos para seguir el programa? Todos los alimentos recomendados de La Dieta de 2 Semanas no son costosos y se pueden encontrar en su supermercado o tienda de comestibles local. De hecho, es probable que usted ahorre dinero siguiendo La Dieta de 2 Semanas ya que cada comida se establece para usted en cantidades exactas de acuerdo a sus mediciones – sin lugar a comprar de mas! Los suplementos sugeridos no son esenciales para la dieta, pero en realidad ayudan a acelerar el proceso de quema de grasa. Cuestan tan poco como $5 o $10 y se pueden encontrar en cualquier tienda, o en línea. Pero no se preocupe, se le mostrará dónde conseguirlos.
Los nutricionistas no dejan de insistir en la importancia que tiene la primera comida del día, que es la que arranca el metabolismo, la que te proporciona energía y la que te ayuda a regular el apetito hasta la comida. De todo. Tu desayuno debe contener carbohidratos saludables (pan, cereales o galletas integrales y mejor biológicos, sin azúcares ni grasas añadidas); zumo natural o fruta fresca (mejor al principio para hacer mejor la digestión); un lácteo desnatado o vegetal (si tienes intolerancia a la lactosa o quieres reducir aún más las calorías), café o té verde (tu primera dosis de antioxidantes); proteínas sanas (jamón ibérico, pavo, huevo) para quitarte el hambre; alguna grasa saludable (¡aceite de oliva virgen!) y algo dulce si te apetece mucho (es el mejor momento para tomarlo, tienes todo el día para quemarlo), como mermelada sin azúcar añadido.
Básicamente aquellos que no sólo nos proporcionen grandes cantidades de energía, sino que además lo hagan de forma rápida. Este es el caso del azúcar, las harinas y arroces refinados -presentes en la mayoría de pastas, panes y arroces que consumimos habitualmente, así como refrescos y zumos industriales. Estos productos generan subidas tremendamente rápidas de azúcar en sangre, lo cual estimula una hormona que se llama insulina que actúa introduciendo azúcar dentro de nuestros músculos -lo que a priori podría ser positivo-, solo que cuando la subida de azúcar es brusca y en grandes cantidades esta insulina puede estimular también la entrada de esa energía a otro tipo de células llamadas adipocitos, las cuales están relacionadas con el incremento del tejido graso.
Además, depender de un supresor distrae del verdadero objetivo de mantener una dieta saludable que incluya ejercicio y alimentos ricos en fibra y nutrientes (algo que controla el apetito de forma natural y previene la ansiedad por comer). Una buena alternativa a los productos artificiales para bajar de peso, y que recomiendan los expertos, es esforzarse por establecer unos patrones de alimentación saludable a largo plazo, con ayuda de un nutricionista o de un programa de pérdida de peso que enseñe a los usuarios a establecer un equilibrio óptimo entre los grupos de alimentos y las cantidades de ingesta adecuadas. "La solución rápida de la colombina supresora del apetito nunca es la respuesta a la pérdida de peso", dice Marlowe. "Lo que se necesita es una dieta equilibrada y una digestión sana; no hay otra manera".
Esta planta es poseedora de un principio activo que tiene la capacidad de disminuir la sensación de hambre, haciendo creer al cerebro que el ya estamos satisfechos con los alimentos que hemos ingerido. Sin embargo, la web no recomienda que personas con afecciones cardíacas, diabéticas o que padezcan trastornos alimenticios hagan uso de esta pastilla inhibidora del apetito.
Un estudio de Northwestern Medicine concluyó que aquellos que se despiertan en torno a las 11 de la mañana tienden a consumir, de media, 250 calorías más, la mitad de fruta y productos frescos, y el doble de fast food que la gente que se levanta antes: tres prácticas que favorecen digestiones más lentas y que pueden inflar la zona abdominal. Una práctica no reñida con conseguir las reglamentarias y adecuadas ocho horas de sueño: todo es saber organizarse.
El chocolate negro aunque no lo parezca en poca cantidad adelgaza y además está riquísimo, te animo a comer todos los días una onza pequeña de chocolate negro puro sin leche ni azúcar tiene que ser chocolate puro 100%. Mucha gente hace dieta y sueña con probar el chocolate y se les hace muy duro y no saben de esto. Ahora que ya lo sabes no hace falta que te prives del chocolate, ¡el es nuestro aliado! :)
Las características de cada tipo son diferentes, por lo que los efectos sobre el organismo de cada variedad no son los mismos. Algunas son más apreciadas por su contenido en antioxidantes, otras por su capacidad para ayudar a reducir el colesterol, otras porque contribuyen a la regulación del azúcar en sangre, y otras porque favorecen la pérdida de peso.  
De acuerdo, pero sé inteligente. Si tienes unas ganas irresistibles de llevarte algo dulce a la boca, que sea una onza de chocolate negro, una tortita de arroz inflado, un dulce casero, un par de galletas integrales sin azúcar blanco, un yogur con sirope de Ágave o una pieza de fruta. Pero si eres capaz, espera unos minutos y en lugar de comer dulce, toma algo salado y más nutritivo, por ejemplo, un pequeño bocadillo de atún o de jamón ibérico, una tortilla francesa o un puñadito de frutos secos. Te saciarán el hambre (comiendo dulce querrás más dulce en poco tiempo), te aportarán menos calorías y más nutrientes. Lo importante es salirse de la "rueda del azúcar" y tomar alimentos "reales".
La liraglutida es un análogo del GLP-1, ya autorizado en la Unión Europea a dosis bajas (hasta 1,8 mg al día) para el tratamiento de la diabetes tipo II. El GLP-1 es una hormona natural del organismo que se secreta en el intestino delgado en respuesta a la ingesta de alimentos y que regula el apetito. Sin embargo, esta hormona desaparece en la sangre a gran velocidad, por lo se ha creado el agonista liraglutida, que permanece más tiempo en la sangre manteniendo la sensación de saciedad por más tiempo.
Elige batidos de proteínas o bebidas que remplacen tu comida. Evita los batidos dietéticos y opta por las bebidas reemplazantes, ya que estas bebidas contienen más vitaminas, minerales y nutrientes sin ingredientes artificiales. Pueden proveerte una comida completamente nutritiva para tu cuerpo y venir en una variedad de sabores como frutilla, vainilla y chocolate.
El té verde, está lleno de antioxidantes que reducen los efectos del estrés en nuestro cuerpo, también, posee una sustancia conocida como teína, más comúnmente cafeína, y catequinas que según estudios tienen la capacidad de acelerar nuestro metabolismo de forma natural. Se aconseja consumir 3 tazas de té verde al día para poder disfrutar de sus beneficios adelgazantes.
Aclarado este punto, también es cierto que existen ocasiones puntuales en los que puede ser útil bajar rápidamente de peso, apelando a una dieta que acelere el proceso para ver resultados y poder disfrutarlos. Por ejemplo, cuando se ha estado mucho tiempo con un peso alto y la ansiedad hace que la persona quiera notar el cambio en su figura para así motivarse y poder adherir a un plan seguro de alimentación y ejercicios. O cuando solo hay dos o tres kilos que perder y se viene un evento importante en el que se quiere lucir una figura espléndida.
El final de las vacaciones suele dejarnos algo de bagaje extra en el cuerpo: tres kilos más de media, según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición. Esto no es en sí un problema, ya que recuperaremos nuestro peso si el resto del año hemos mantenido hábitos de estilo de vida saludable. El problema está cuando se buscan atajos de riesgo, llegado septiembre, para perder mucho en muy poco tiempo.
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