La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) suspendió en 2009 la venta de rimonabant, comercializado en España con el nombre Acomplia®.  Rimonabant (Acomplia®) fue autorizado en la Unión Europea (UE) en junio de 2006. Su indicación estaba autorizada para el tratamiento de pacientes obesos con un Índice de Masa Corporal (IMC) superior o igual a 30 kg/m2 o para pacientes con sobrepeso con un IMC mayor a 27 kg/m2 con factores de riesgo asociados (diabetes tipo 2 o dislipemia). En el momento de su autorización, las alteraciones psiquiátricas, en particular los trastornos depresivos, se identificaron como el problema de seguridad más relevante asociado a este medicamento.
Un estudio de Northwestern Medicine concluyó que aquellos que se despiertan en torno a las 11 de la mañana tienden a consumir, de media, 250 calorías más, la mitad de fruta y productos frescos, y el doble de fast food que la gente que se levanta antes: tres prácticas que favorecen digestiones más lentas y que pueden inflar la zona abdominal. Una práctica no reñida con conseguir las reglamentarias y adecuadas ocho horas de sueño: todo es saber organizarse.
Seamos realistas: ya ni operación bikini ni nada. No te da tiempo. Lo has intentado y tal, pero las terrazas y el buen tiempo te han boicoteado la dieta. ¡Malditas! Bueno, aún te quedan unos días para irte a la playa a lucir cuerpazo, de bueno, no de grande. Te proponemos un reto: una dieta de dos semanas para que pierdas esos cinco kilitos que te sobran (son más, pero los otros los dejamos para septiembre mejor).
Los supresores del apetito obtenidos con o sin prescripción médica, se pueden emplear en la etapa inicial de un programa de dieta para activar la pérdida de peso y reducir el antojo por los alimentos. En la mayoría de los casos estos supresores no están destinados para su uso a largo plazo, aunque pueden ayudar a perder unas cuantas libras a corto plazo. Una pérdida de peso duradera requiere de una dieta saludable y actividad física. Asegúrate de hablar con tu médico acerca de las ventajas y desventajas de cualquier supresor del apetito.
Para poder llevar a cabo la dieta tienes que tener siempre en casa frutas y verduras. Lo ideal es que compres al menos una vez a la semana frutas y verduras frescas variadas (para ensaladas, cremas de verduras, saltearlas, para hervir…). Y por si la semana se te complica y no tienes tiempo, siempre va bien tener en casa conservas de verduras como espárragos o alcachofas que te solucionan una cena.
Las características de cada tipo son diferentes, por lo que los efectos sobre el organismo de cada variedad no son los mismos. Algunas son más apreciadas por su contenido en antioxidantes, otras por su capacidad para ayudar a reducir el colesterol, otras porque contribuyen a la regulación del azúcar en sangre, y otras porque favorecen la pérdida de peso.  
Corta unas 5-6 cebollas muy finitas. En una sartén grande añade una cucharada de aceite de oliva y cuando esté caliente rehoga los calamares (solo para marcarlos, no deben cocerse). Cuando hayan cogido un poco de color retíralos del fuego. A continuación, en la misma sartén añades la cebolla, bajas el fuego, añades un poco de agua y sal y cueces a fuego lento. Cuando la cebolla esté prácticamente cocida y doradita añades los calamares y dejas cocer hasta que estos estén en su punto. En unos 5 minutos podrás servirlo.
Pon una cazuela en el fuego con 2 cucharas soperas de aceite y un ajo picado. Una vez esté el ajo pochado, añade un puerro cortado a trocitos y deja que se cocine unos minutos. Echa una patata troceada a dados y 7 espárragos blancos en conserva cortados por la mitad. Añade una pizca de sal, el agua de los espárragos y un poco de agua hasta cubrir las verduras. Deja que cocine a fuego medio y una vez esté la patata tierna, tritura hasta que quede una textura fina.
Apúntate a la moda de tupper y llévate la comida a la oficina, así tendrás la seguridad de saber lo que te llevas a la boca. Fuera de casa, y "de menú", es difícil que el aceite que usan para freír sea de oliva, que los alimentos sean frescos o que las grasas sean insaturadas. Además, es fácil caer en la tentación de tomar salsas, pan y postres dulces. Compra y cocina. Descubre el placer de ir al mercado y de descubrir alimentos no refinados en los supermercados biológicos. Cocinar también puede resultarte una actividad relajante y, sobre todo, podrás controlar las cantidades, los ingredientes y la preparación. Fuera de casa. Si no tienes más remedio que comer de restaurante, toma platos cuyos ingredientes se vean (pescado o carnes a la plancha, por ejemplo), huye de las salsas y de postre, tómate una infusión. Si puedes elegir, mejor comida japo.

Modo de Preparo: Aqueça o óleo e refogue o alho e a cebola; junte a abóbora picada, refogue mais um pouco, acrescente o gengibre picado e refogue mais; coloque a água fervente até cobrir todos os ingredientes; retire do fogo, espere amornar e bata no liquidificador até conseguir uma consistência homogênea; depois coloque a mistura novamente na mesma panela e leve ao fogo para aquecer por cerca de 3 minutos. Sirva com um fio de azeite.
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