Numerosos estudios se han hecho en torno a los efectos de los supresores del apetito en la pérdida de peso y la mayoría de estos estudios muestran que el uso del supresor del apetito junto con dieta y ejercicio promoverá la pérdida de peso. Pero, ¿son los resultados de estos estudios fiables? Muchos de estos estudios son serios defectos. Algunos de ellos limita la ingesta de calorías para sus participantes, mientras que otros aumentaron el nivel de actividad. Además, muchos de estos estudios incluyeron sólo un tipo específico de individuos.
Las VLCD se recomiendan únicamente para adultos que presentan obesidad y que necesitan bajar de peso por razones de salud. Estas dietas a menudo se utilizan antes de una cirugía de pérdida de peso. Usted únicamente debe hacer una VLCD con la asistencia de su proveedor de atención médica. La mayoría de los expertos NO recomiendan seguir una VLCD por más de 12 semanas.
En general, para llevar una dieta equilibrada, recomiendo hacer 5-6 comidas diarias, pero realmente lo que determina el número de comidas al día es el número de horas que permanezcamos activos. Una persona que desayune a las 6:00 y cene a las 23:00 tendrá que hacer un número mayor de comidas que aquella que desayune a las 9:00 y cene a las 22:00. Lo realmente importante es no dejar grandes períodos de ayuno, ya que esto desencadena un desequilibrio de los niveles de glucosa lo que a su vez provoca descenso de la energía vital, incremento del apetito y tendencia a acumular grasa cuando ingiramos comida a modo de supercompensación.
Como te decíamos antes, muchas veces no son los alimentos en sí los que te engordan sino la forma y el momento en que los comes. Por ejemplo, los hidratos son recomendables por la mañana o al medio día si después vas a hacer un esfuerzo físico, pero no por la noche, cuando se acumularían durante el sueño. Para cenar son mucho más ligeras las proteínas, sobre todo si has hecho ejercicio, ya que son el alimento de los músculos. También es importante combinar bien los alimentos: pasta y proteínas siempre "casan" con verduras, pero no van demasiado bien juntas, ya que dan como resultado platos demasiado calóricos y difíciles de digerir. La forma de cocinar los alimentos también resulta fundamental: mejor frescos, al vapor, al horno o a la plancha.
Respecto a los quemadores de grasa, Reyes es un poco más escéptica y afirma que -a su juicio- no tienen una eficacia tan reconocida a nivel de estudios científicos. "Si tú los comparas en (personas) que hacen o no actividad física, es donde se ha visto un poco más de efecto, es decir, que si se hace ejercicio, se queman mejor las grasas, pero no es que una persona se ponga al sol, tome el remedio y queme las grasas", advierte.
Modo de Preparo: Refogue em uma panela o alho, cebola, gengibre e o salsão no óleo de coco; junte o repolho, salsinha, couve, brócolis, couve-flor e o chuchu, cubra com água fervente e cozinhe até ficar al dente (não deixe os legumes ficarem mole demais). Retire do fogo, deixe esfriar um pouco, bata no liquidificador, coloque novamente na panela, acrescente o sal e a pimenta do reino, leve ao fogo para esquentar e depois sirva.
Con estos suplementos controlar tu apetito y los antojos será mucho más fácil, por lo que podrás mantenerte fiel a tus planes de alimentación y estar en forma y más saludable. Muchas veces la ansiedad es uno de los factores que potencian nuestro apetito, pero si te mantienes enfocado en tu meta, te ejercitas y comes saludable no habrá nada que te detenga.
Hola Paloma, si ya vas a un nutricionista tendrías que consultarle tus dudas. Por lo que cuentas en tu mensaje puede que la dieta y la medicación no estén bien pautadas ya que no deberías tener tantas bajadas de azúcar y tampoco deberías subir de peso. Si quieres nosotras podríamos llevarte la parte nutricional de tu tratamiento, puedes ponerte en contacto con nosotras a través del formulario de contacto o vía telefónica. Un saludo.
Para poder llevar a cabo la dieta tienes que tener siempre en casa frutas y verduras. Lo ideal es que compres al menos una vez a la semana frutas y verduras frescas variadas (para ensaladas, cremas de verduras, saltearlas, para hervir…). Y por si la semana se te complica y no tienes tiempo, siempre va bien tener en casa conservas de verduras como espárragos o alcachofas que te solucionan una cena.
La dieta verde es ideal para aquellas personas que les encantan los vegetales, ya que la gran cantidad de verduras que la componen son el ingrediente principal de esta dieta. La dieta verde fue ideada por el nutricionista francés, Maurice Diamonne, un reconocido doctor que propone su famosa “Dieta verde” para que a través de ella las personas puedan disminuir la cantidad de grasa acumulada en su cuerpo y a su vez, desintoxicar su organismo de los alimentos procesados.
El ejercicio es innegable que es una de las principales herramientas para estimular el gasto calórico del individuo y además optimiza la utilización de determinados nutrientes. Hay ejercicios para perder peso. Además del ejercicio se ha demostrado que dormir bien (que no quiere decir dormir mucho) favorece la pérdida de peso, ya que nuestro sistema hormonal funcionará correctamente y evitaremos situaciones de estrés metabólico que hagan que el cuerpo se “resista” a perder peso como respuesta a agentes agresivos como es la falta sueño, el ayuno o la deshidratación.

Sí, has leído bien. Lo que tu metabolismo necesita para mantenerse activo es que no te pongas en "modo restrictivo", cuanto más lo prives de alimentos, más retendrá lo poco que le des. SÍ. Haz cinco comidas al día que empiecen con un buen desayuno, dos tentempiés sanos, una comida inteligente (en función de la actividad física que vayas a hacer después) y una cena ligera. Cada digestión gasta energía, así que si controlas las raciones, tu cuerpo empezará a quemar más calorías. NO. Te saltes comidas, lo único que conseguirás es ir acumulando hambre, ralentizar tu metabolismo y potenciar el efecto rebote si haces dieta.
Modo de Preparo: Aqueça o óleo e refogue o alho e a cebola; junte a abóbora picada, refogue mais um pouco, acrescente o gengibre picado e refogue mais; coloque a água fervente até cobrir todos os ingredientes; retire do fogo, espere amornar e bata no liquidificador até conseguir uma consistência homogênea; depois coloque a mistura novamente na mesma panela e leve ao fogo para aquecer por cerca de 3 minutos. Sirva com um fio de azeite.
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