Se trata de un régimen con un enfoque basado en el “hazlo tú mismo”: es muy flexible pero requiere un gran compromiso, dado que no está tan pautada como otras dietas. La clave del plan reside en la reducción a la mínima expresión del consumo de grasas, en particular las grasas saturadas (lácteos enteros, fritos, carnes grasas…). Por lo demás, se prima el consumo de cereales integrales, fruta, vegetales, pescado y pollo (sin la piel).
Receta: Corta 60 g de una barra de pan integral y ábrela por la mitad. Unta con una cucharadita de mostaza, añade media manzana ácida laminada, pon encima 50 g de fiambre artesanal de pavo (sin fécula añadida) cortado muy fino, y añade unos germinados a tu gusto (de cebolla o rabanito si quieres un punto picante, o de alfalfa, si quieres un sabor más neutro).
Es un clásico cuando se empiezan las dietas y no hay especialista que no haga hincapié en ello. Los nutricionistas insisten mucho en que la clave de un buen régimen es que sea “moderado, variado y equilibrado”. Para adelgazar basta con seguir una serie de pautas, y priorizar unos alimentos frente a otros, pero la mayoría de mortales necesitan, además, un menú específico: una bien reglamentada que les asegure el éxito.
Sin ninguna duda, una de las dietas más populares en todo el mundo. Un sistema basado en diferentes fases que lleva el usuario a través de una serie de reglas a seguir de las que no se puede desviar si lo que quiere es perder peso, adelgazar y tonificar su cuerpo. Todo ello, eso sí, al mismo tiempo que se realiza ejercicio y se ingieren alimentos ricos en fibra y proteínas.
Peor todavía: un mal uso de estos remedios de moda tiene consecuencias para la salud. Una mujer de 47 años fue ingresada entre convulsiones y rechinar de dientes en Reino Unido tras pasar varios días subsistiendo a base de agua y "complementos naturales" para tratar de purgar los excesos navideños, lo que le provocó un déficit de sodio. "La creencia de que los productos dañinos pueden ser lavados del cuerpo consumiendo agua en exceso no está basada en la evidencia" -recordaban los especialistas. "Que algo sea natural no implica que no tenga efectos adversos".

La cafeína aumenta el nivel de ácidos grasos en el cuerpo en circulación. Esto se ha demostrado para aumentar la oxidación de estos combustibles para mejorar la oxidación grasa. Cafeína se ha utilizado durante años por los asistentes del gimnasio, atletas y personas sanas para mejorar el metabolismo de ácidos grasos que a su vez ayuda a la pérdida de peso.


Receta: Limpia las gambas (150 g), quítales la cabeza, la cáscara y el hilo negro que tienen en el lomo. Pon una cucharada de aceite en una sartén antiadherente y sofríe un ajo aplastado con la piel y una guindilla (o media o dos, según te guste el picante). Cuando esté aromatizado –no debe humear– añade las colas de gamba peladas y saltea hasta que cojan color. Aparta del fuego, retira el ajo y la guindilla, y espolvorea con perejil por encima. Sirve caliente.
Consejo: Fíjese en la información nutricional de los alimentos enlatados, congelados y en funda. Busque alimentos que sean ricos en calcio, fibra, potasio, proteína y vitamina D. También busque alimentos que sean bajos en azúcares agregadas, grasas saturadas y sodio. Para obtener más consejos, consulte "La buena compra de vegetales y frutas" (PDF, 67 KB) y "Healthy Eating on a Budget", ambos en el sitio web de MiPlato (vea la sección de "Información adicional").
La información aquí contenida no debe utilizarse durante ninguna emergencia médica, ni para el diagnóstico o tratamiento de alguna condición médica. Debe consultarse a un médico con licencia para el diagnóstico y tratamiento de todas y cada una de las condiciones médicas. En caso de una emergencia médica, llame al 911. Los enlaces a otros sitios se proporcionan sólo con fines de información, no significa que se les apruebe. © 1997-2018 A.D.A.M., Inc. La duplicación para uso comercial debe ser autorizada por escrito por ADAM Health Solutions.
×