- Ácido Linoleico Conjugado: la nutricionista explica que se trata de un compuesto que se encuentra en muchos alimentos -como los ácidos grasos, lípidos y aceite de oliva, entre otros- y que a su juicio se le atribuye más beneficios de los que realmente tiene. "Igual enlentece el vaciamiento gástrico y desde ese punto de vista sí podría provocar un poco de sensación de saciedad. Pero yo diría que es un poco menos mágico de lo que parece", señala. Por su parte, Igor Correa explica que el Ácido Linoleico Conjugado "ha demostrado modificar el metabolismo de la grasa incrementando su uso y reduciendo su acumulación".
Ya no sólo por su efecto saciante sino porque necesitas beber agua porque luego la pierdes. Según los expertos de Vita Coco "El agua regula la temperatura, elimina toxinas, transporta oxígeno y nutrientes a las células, amortigua las articulaciones y proporciona protección a los tejidos del cuerpo y en el momento en que sientes sed, tu cuerpo ha perdido una media de más de medio litro de agua. En los meses más fríos consumir dos litros y medio de agua al día no siempre es fácil por lo que compaginar esta ingesta con el agua de coco o infusiones puede ser una buena idea para ayudarte a perder peso", aseguran. Además, distintos estudios aseguran que si bebes dos vasos antes de comer reducirá tu apetito y te ayudará a comer y a picar menos.

Las legumbres, los cereales, el pan o la pasta integral no son los culpables de tus kilos de más. Tus enemigos son los dulces industriales, el pan de molde, los snacks salados (aléjate de la máquina del trabajo), los cereales azucarados y los alimentos refinados. Este tipo de carbohidratos de digestión rápida son los que descontrolan tu IG, es decir tu índice glucémico o nivel de insulina en sangre. SÍ. Toma siempre hidratos en el desayuno y cómelos al medio día (un plato de pasta, arroz o legumbres) si por la tarde vas a hacer ejercicio. Toma legumbres al menos tres veces en semana (su fibra es fantástica para tus intestinos y te quitan el hambre durante horas) y el resto de hidratos mejor integrales, ya que se vierten lentamente al torrente sanguíneo, no producen picos de insulina y no se cumulan en forma de grasa como los refinados. NO. A los hidratos de carbono por la noche. De todo lo que venga envasado y tenga pinta de fast food, olvídate.
En la fase inicial de la dieta, que dura dos semanas, se pueden perder entre 2,7 y 4,5 kilos. Este es un esquema tipo de un menú diario, que contiene 1.200 calorías. En esta etapa, te centras en los hábitos del estilo vida que se relacionan con el peso. Aprendes a adoptar cinco hábitos saludables, a abandonar cinco malos y a incorporar otros cinco adicionales. Esta etapa puede ayudarte a ver algunos resultados rápidos (un estímulo psicológico).
En una olla grande añade una cucharada de aceite de oliva, cuando esté caliente añade 3 dientes de ajo enteros y remueve para que no se quemen y se doren. Cuando estén doraditos añade las judías pintas (que previamente habrán estado en remojo un día), remueve unos minutos, añade agua (3 veces más que el peso de las judías) y 2 hojas de laurel. Tapa la olla y deja hervir hasta que estén cocidas.
¿Y el temido efecto rebote? Según Igor Correa, es difícil que ocurra si se usa este tipo de productos, pero advierte que si la persona que los utiliza no es capaz de modificar también sus hábitos, es muy probable que cuando los deje comience el proceso inverso. "No es que recupere automáticamente los kilos que había perdido, pero su metabolismo volverá a ser el mismo de antes y eso se traducirá en que con alta probabilidad comenzará nuevamente el proceso de acumulación de grasa corporal".
Básicamente, se trata de una introducción progresiva a los alimentos de forma líquida para que sea más fácil de digerir y ocasione menos trabajo para el organismo. Podemos decir que se permiten alimentos suaves como la patata, cereales como el arroz, pollo, verduras (no de hoja verde), zanahorias, frutas como la pera, plátano y manzana, pescado blanco, jamón de pavo, de pollo, carnes blancas, etc.
Sin embargo, proliferan las dietas líquidas utilizadas con el mero fin de bajar rápidamente unos pocos kilos. Estas dietas no son para todos y es indispensable consultar con un especialista en nutrición antes de seguir esta dieta (y cualquier otra), ya que una mala decisión alimentaria puede jugarte una mala pasada y traerte graves problemas de salud.

Quieres adelgazar y no sabes cómo. Has probado dietas, ejercicio, plantas medicinales y nada funciona. La dieta líquida para bajar de peso rápido puede ser una excelente opción, especialmente si queremos comenzar a adelgazar o nos quedan pocos kilos rebeldes por perder. Sin duda alguna, debemos hacerla con cuidado para no dañar nuestra salud, ya que una dieta bien hecha también te ayudará a sentirte mejor y más saludable.
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