Hola Ángela, tener una talla 40 o una talla 42 no es indicativo de sobrepeso. Deberíamos valorar otros factores como tu IMC y tu composición corporal. Entiendo la preocupación de tu madre. Quizá si la convences para que hable con nosotros por teléfono sería más fácil, así verá que trabajamos con dietas saludables y que adelgazar no es sinónimo de desarrollar un trastorno de la conducta alimentaria. Un saludo.
El final de las vacaciones suele dejarnos algo de bagaje extra en el cuerpo: tres kilos más de media, según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición. Esto no es en sí un problema, ya que recuperaremos nuestro peso si el resto del año hemos mantenido hábitos de estilo de vida saludable. El problema está cuando se buscan atajos de riesgo, llegado septiembre, para perder mucho en muy poco tiempo.

¿Comes poco, intentas que sea sano y aún así no consigues bajar de peso? La clase puede estar en el azúcar blanco, un producto químico que no aporta ningún nutriente al organismo y sí muchas calorías. ¿No tomas azúcar? Puede que no se lo añades al café pero estés tomándolo a través del pan de molde, las verduras envasadas, las sopas o purés de tetrabrick, el fiambre, el salmón ahumado, los yogures, los alimentos precocinados… sólo tienes que empezar a leer las etiquetas de lo que compras para llevarte las manos a la cabeza y darte cuenta de la cantidad de azúcar que ingieres sin querer. Menos energía. Todo ese azúcar es el que provoca picos de insulina, que siempre tengas hambre y que estés baja de energía.


Es importante que encuentres un ejercicio que te guste, si no acabarás buscando excusas para no hacerlo, los beneficios del deporte se multiplican si lo disfrutas. Desde nadar, correr, o ir en bici, actividades dirigidas, deportes de equipo, baile o artes marciales. Hay infinidad de deportes a elegir. Y si no puedes hacer ejercicio deforma planificada, no olvides que la actividad diaria también cuenta, ¡muévete! Camina más y sube escaleras.
Ya no sólo por su efecto saciante sino porque necesitas beber agua porque luego la pierdes. Según los expertos de Vita Coco "El agua regula la temperatura, elimina toxinas, transporta oxígeno y nutrientes a las células, amortigua las articulaciones y proporciona protección a los tejidos del cuerpo y en el momento en que sientes sed, tu cuerpo ha perdido una media de más de medio litro de agua. En los meses más fríos consumir dos litros y medio de agua al día no siempre es fácil por lo que compaginar esta ingesta con el agua de coco o infusiones puede ser una buena idea para ayudarte a perder peso", aseguran. Además, distintos estudios aseguran que si bebes dos vasos antes de comer reducirá tu apetito y te ayudará a comer y a picar menos.

La clave para el éxito, según Alejandra Reyes, es utilizar estos suplementos, en especial los inhibidores de apetito, en combinación con una dieta. Algo en lo que coincide Igor Correa, director técnico GNC Chile Farmacias Ahumada, quien los considera una herramienta muy útil en la lucha contra los kilos de más. "Esencial es tratar de identificar las causas de fondo e intentar corregirlas, mientras me ayudo con este tipo de productos", añade.
Todos conocemos la reputación adelgazante del té. Estas propiedades se encuentran parcialmente clarificadas. Sabemos que las capacidades de esta bebida para incrementar el gasto energético y “quemar” las reservas de grasa se deben en parte a la cafeína que contiene. Pero anteriormente no sabíamos que las catequinas también tienen un gran efecto regulador sobre el peso. Los beneficios del consumo regular de catequinas no se limitan al incrementado gasto energético y la oxidación de la grasa. Estas sustancias también actúan sobre la distribución de la grasa en el cuerpo y ayudan a reducir el peso en el área abdominal. Además los estudios han mostrado que el té verde podría limitar la recuperación del peso tras el adelgazamiento de las dietas.
Al igual que la mayoría de los frutos secos, comer un puñado de almendras aportará al organismo beneficios, gracias a sus numerosos antioxidantes, vitaminas y magnesio. Y es que si te encuentras con hambre entre horas, las almendras son un alimento saciante natural que ayuda al organismo a controlar el peso y a no caer en problemas de trastornos alimenticios.
La historia de las dietas líquidas para perder peso tienen un oscuro punto de partida. En los años 70, un médico estadounidense, Roger Lynn, presentaba su cura milagrosa para la obesidad. Consistía en un batido de proteínas ('Prolinn') como única comida diaria: concretamente, provenía del colágeno de las pezuñas y pellejos de animales del matadero, una materia prima barata. Aunque el régimen debía acompañarse de suplementos vitamínicos y nutricionales, aportaba únicamente entre 400 y 800 calorías diarias. 

Una dieta líquida absoluta consiste en líquidos claros —como agua, caldo y gelatina regular— que se digieren con facilidad y no dejan residuos sin digerir en el tracto intestinal. El médico puede indicarte una dieta líquida absoluta antes de ciertos procedimientos médicos o si tienes determinados problemas digestivos. Dado que la dieta líquida absoluta no puede brindarte la cantidad suficiente de calorías y nutrientes, no se debe seguir por más de unos pocos días.

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